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Sanando a la comunidad

Publicado: 10 Mayo 2017

Cuando estaba en la escuela primaria recuerdo haber hecho el experimento del prisma de cristal. Cuando uno ilumina un lado del prisma hará que del otro lado aparezcan los colores rojo, azul, amarillo, violeta, verde, índigo y naranja. Todos los colores del arco iris.

Cuando analizamos el amor, podemos observar un espectro de virtudes. Este espectro tiene ingredientes que se relaciona con el hombre, la vida, el presente, futuro y lo que desconocemos de la eternidad. El primer elemento es la Paciencia. Es un amor pasivo, espera para comenzar; no tiene prisa; es calmado pero listo para hacer su trabajo cuando el momento llega. Mientras espera se viste de un espíritu manso y tranquilo.
Bondadoso. Es un amor activo. ¿Alguna vez ha notado cuánto tiempo Cristo paso de su vida mostrando bondad? Él paso una gran parte de su vida trayendo felicidad a la gente. Me pregunto ¿por qué será que no somos más bondadosos de lo que somos? Se puede practicar con gran facilidad y actúa instantáneamente en la gente.

Generosidad. Es un amor que no tiene envidia. Es abrir los ojos del corazón y ver las necesidades que el prójimo tiene. Uno puede ser generoso con su tiempo, dinero, habilidades, conocimiento, etc. La persona generosa da sin esperar nada a cambio. Humildad. Es como poner un sello en nuestros labios y olvidarnos de lo que hemos hecho. Salimos a la luz para hacer la buena obra e inmediatamente volvemos a escondernos en la oscuridad de la sombra. El quinto elemento es la Cortesía. Este es amor hacia la sociedad pues no hace nada indebido. La cortesía ha sido definida como el amor a los pequeños detalles. La persona cortes, es un “caballero.” Esto significa un hombre que hace las cosas suavemente con amor.

Desinteresado, “no busca lo suyo propio.” No es difícil renunciar a nuestros derechos, pues generalmente son a menudo externos. Lo difícil es renunciar a nosotros mismos. No hay grandeza en las posesiones materiales. La única grandeza que hay es el amor desinteresado. El próximo notable ingrediente es el Buen carácter, “no se irrita.” La gente está inclinada a considerar el mal carácter como una debilidad muy inofensiva, pero la Biblia una y otra vez vuelve a condenarla como uno de los elementos más destructivos de la naturaleza humana. Alguien dijo que las almas se hacen dulces no quitando los líquidos ácidos, sino agregando - una gran cantidad de amor.

Y por último la Inocencia y Sinceridad. Jesús nos ánima a recibir su palabra como niños. Es maravilloso saber que en este mundo duro todavía quedan almas que no piensan mal de otros. Pablo nos dice que el amor “no guarda rencor.” El amor ve el lado positivo y pone lo mejor sí para construir en cada acción. El amor “no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad,” a esto lo llamo sinceridad. Una persona sincera amará tanto la verdad como a su prójimo.

Cada día tenemos cientos de oportunidades para aprender amar más y mejor. La práctica es lo que hace la diferencia. ¡Qué la luz de Cristo resplandezca a través suyo como un prisma!

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a [email protected] o al P. O. Box 23067, New Orleans, La 70183-0067.

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