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28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes ¿Cuál es su origen?

Publicado: 28 Diciembre 2017 | Visto 806 veces

El 28 de diciembre es el día de las bromas y de dar rienda suelta a la imaginación para idear la mejor inocentada. Los medios de comunicación aprovechan esta oportunidad, que sólo tienen una vez al año, para publicar noticias cómicas que en algún caso pasan desapercibidas por algún lector despistado. Una jornada que no se asemeja en nada al origen de esta fecha.

El Día de los Santos Inocentes tiene su origen en la Iglesia Católica. Según el evangelio de San Mateo, el rey Herodes mandó matar a los niños menores de dos años nacidos en Belén con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret. Desde ese día, la Iglesia conmemora cada 28 de diciembre, en honor a todos los niños que inocentemente perdieron la vida en dicha fecha.

El Día de los Santos Inocentes en otros países

Los Santos Inocentes se celebra en España y en América Latina el 28 de diciembre. Pero en otros lugares del mundo esta tradición tiene lugar el 1 de abril. En Francia se conoce como Poisson d’Avril, en Portugal y Brasil lo llaman el Día de la Mentira, en Italia como Pesque d’Aprile y en Austria, Suiza y Alemania como Easter April. En el Reino Unido y Estados Unidos recibe el nombre de April Fool’s Day. En estos países la práctica común era colgar un trozo de papel con forma de pescado en la espalda de alguien como broma.

El Día de los Inocentes, cada 28 de diciembre, tiene más de mil años de historia y comenzó como la fiesta católica de los Niños Inocentes, en conmemoración a la matanza de todos los niños menores de dos años ordenada por Herodes al enterarse de que había nacido el Mesías.

Con el paso del tiempo, la tradición pagana fue quitándole el aspecto trágico a la fecha hasta convertirse en el Día de los Santos Inocentes: una oportunidad para jugarle bromas a los ingenuos y luego repetir la frase "que la inocencia te valga".

Se conmemora la matanza de todos los niños menores de dos años ordenada por Herodes

La historia
De acuerdo con lo relatado en el Evangelio de San Mateo, la historia comienza cuando unos magos llegan a Jerusalén en busca del futuro Rey de Israel que según ellos acababa de nacer. Explicaron que habían visto aparecer su estrella en el Oriente y recordaron la profecía del Antiguo Testamento que decía: "Cuando aparezca una nueva estrella en Israel, es que ha nacido un nuevo rey que reinará sobre todas las naciones.

Según San Mateo, Herodes el Grande, obsesionado con el poder y por el temor a perderlo, al enterarse de que había nacido un nuevo rey ordenó que le dieran muerte inmediatamente.

Herodes envió a los magos a encontrar al niño Jesús para asesinarlo

El mismo relato detalla que Herodes se reunió con los magos fingiendo un interés por el niño y los despidió con un "vayan y se informan bien acerca de ese niño, y cuando lo encuentren vienen y me informan, para ir yo también a adorarlo".

Los magos se fueron a Belén guiados por la estrella que se les apareció otra vez, al salir de Jerusalén, y llenos de alegría encontraron al Niño Jesús junto a la Virgen María y San José; lo adoraron y le ofrecieron sus regalos de oro, incienso y mirra.

Frustrado por no poder hallar al niño Jesús, Herodes ordenó la cruel matanza

Pero a través de sus sueños recibieron un aviso de Dios de que no volvieran a Jerusalén y regresaron a sus países por otros caminos, mientras Herodes se quedó furioso y sin poder saber dónde estaba el recién nacido.

Entonces rodeó con su ejército la ciudad de Belén y ordenó a sus soldados a que mataran a todos los niños menores de dos años en la ciudad y sus alrededores. Un ángel avisó a San José para que saliera huyendo hacia Egipto, y así, cuando llegaron los soldados de Herodes, el niño Jesús ya había abandonado Belén. Sin embargo, el Ejército asesinó a todos los pequeños "Santos Inocentes" niños que habitaban la ciudad.

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