test

Sanando a la comunidad

Publicado: 28 Agosto 2018 | Visto 234 veces

¿Es usted una persona de integridad? La expresión suena muy bien, tal vez es el motivo de porque la mayoría de las personas se consideran a sí mismas íntegras. Pero ¿lo son en realidad?

La palabra integridad deriva de la palabra latina integritas o integratis que significa: totalidad, virginidad, robustez y buen estado físico. Como adjetivo significa: intacto, no tocado, entero, no alcanzado por el mal. O sea, que una persona íntegra es aquella que siempre hace lo que es correcto. Pero ¿qué es correcto? Correcto significa hacer todo aquello que nosotros consideramos que es bien, PERO sin afectar o dañar los intereses de las otras personas.

La integridad moral define la cualidad de una persona. Le da autoridad para tomar decisiones sobre su comportamiento y resolver todo tipo de problemas relacionados con sus acciones. Estos valores y principios morales que la persona posee le ayudan a relacionarse con honradez, lealtad, veracidad, teniendo respeto por sí mismo y los demás. Asimismo tiene control sobre sus emociones, posee una visión clara y real, siendo una persona digna de ser confiada. Esta integridad moral está profundamente relacionada con los pensamientos, la fe, las ideas y la forma de actuar de cada persona. Obviamente, toda persona sin integridad, es mentirosa, desleal, deshonesta, no confiable y que no respeta a los demás. Desgraciadamente, las personas sin integridad son las que más abundan. Para ser una persona de integridad se requiere valentía y un esfuerzo diario.
Toda persona íntegra no está tocada, alcanza o contaminada por el mal. Es una persona entera y unida entre lo que es, lo que cree, lo que dice y lo que hace diariamente. No existe discrepancia entre lo que la persona aparenta ser por fuera y lo que es por dentro. ¡No tiene dos caras sino una sola! En Proverbios 11:3 Salomón dijo: “La integridad de los rectos los encaminará; pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.” La integridad siempre guía a la persona por el mejor camino que hay, pero a las personas sin integridad los destruye su falsedad, hipocresía, deslealtad, perversidad y deshonestidad.

¿Cuál es la mejor manera de saber qué tan íntegro somos? Es comparándonos con el hombre más entero y justo que ha existido y existirá siempre, ¡el Señor Jesucristo! Para alcanzar tal integridad debemos recordar dos cosas: primero “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17). Segundo, en cada decisión diaria que hay que hacer debemos preguntarnos ¿qué haría Jesús en mí situación? ¿Qué decisión Él tomaría? Mejor es el pobre que camina en integridad, que el de perversos labios y necio (Proverbios 19:1). ¿Es usted una persona de integridad?

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a [email protected] o al P. O. Box 23067, New Orleans, LA 70183-0067.

Volver

Comentarios