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Sanando a la comunidad

Publicado: 25 Octubre 2018 | Visto 76 veces

Cuando miramos el mundo, vemos que la inmoralidad y perversidad de la gente sigue creciendo día tras día. Asimismo la crisis económica, el hambre y los abusos contra el prójimo son los temas principales. Podríamos decir que mantenerse optimista hoy en día, no es una tarea fácil. Las Escrituras nos guían a tener una actitud optimista ante tales desafíos. Una y otra vez enfatizan, “Anímate, esfuérzate, deja tu pesimismo y ten fe.”

Como cristianos debemos entender que nuestra fe en Dios, es lo que genera optimismo. El apóstol Pablo dijo, “porque por fe andamos no por vista” (2 Corintios 5:7). Nuestra fe en el Creador nos hace ver más allá de los problemas. Nos recuerda que apoyados en Él, si podemos ser victoriosos. Por lo tanto, a medida que nuestra fe aumenta, nuestra confianza en Dios estabiliza nuestros nervios y dirige nuestros pasos. Cuando leemos la Biblia vemos que muchos hombres y mujeres de fe pudieron encontrar optimismo ante las dificultades, por lo tanto, nosotros también podemos. David dijo, “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes” (Salmo 27:13). El optimista siempre tiene donde apoyarse; más el pesimista siempre tiene una excusa.

Cada día nos da la oportunidad de comenzar de nuevo y de no cometer las mismas equivocaciones del pasado. ¡Mientras haya vida hay esperanza! Dios a través de Pablo nos recuerda que debemos “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16). Hoy tenemos otra oportunidad de fortalecer nuestro espíritu, y otra oportunidad de lograr lo que ayer no pudimos.

Dar al mundo la mejor versión de uno, siempre crea optimismo. Porque lo que le damos al mundo sea bueno o malo regresa a nosotros como el bumerán. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7). Dar lo mejor de nosotros ante la adversidad nos convertirá en personas más fuertes.

Por último debemos escoger cuidadosamente las palabras. Es de suma importancia prestar atención al vocabulario interno que tenemos. No toda persona se da cuenta del poder y la influencia que tienen las palabras, no solo en las personas que nos rodean pero especialmente en uno mismo. Salomón dijo, “Cual es el pensamiento en su corazón, tal es él...” (Proverbios 23:7). Debemos esforzarnos en pensar “en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8). El dialogo interno determinará qué tipo de actitud vamos a tener ante las dificultades, y nuestra actitud dirigirá nuestras acciones, y nuestras acciones determinarán los resultados.

Creer lo que Dios dice en las Escrituras, crea esperanza en el corazón de la persona. Y donde hay esperanza, siempre habrá optimismo. Hoy lo invitó a creerle a Dios y promover con Él optimismo en un mundo pesimista. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a [email protected] o al P. O. Box 23067, New Orleans, LA 70183-0067.

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