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Ya es Hora de Pasar una Reforma de la Ley de Migraciones

Publicado: 24 Octubre 2017

El mes pasado, el Presidente Trump anunció la terminación de DACA (Acción Diferida por Llegadas de la Niñez), un programa iniciado por el ex Presidente Obama a través de una acción ejecutiva en noviembre del 2012. Esta acción fue tomada en respuesta al fracaso del Congreso para aprobar el Dream Act en el 2010 o cualquier otro proyecto de ley para reformar nuestro sistema legal de inmigración roto. DACA proporcionó protecciones temporales a los jóvenes indocumentados que fueron traídos a los Estados Unidos como niños, permitiéndoles recibir un período renovable de dos años de acción diferida de deportación y ser elegibles para un permiso de trabajo. A partir del 2017, alrededor de 800,000 individuos -conocidos como Dreamers o Soñadores después de la ley de DREAM Act- fueron beneficiarios de este programa. Sin embargo, los receptores de DACA todavía no tienen un camino hacia la residencia legal permanente o la ciudadanía de los Estados Unidos.

Cuando Trump anunció la eliminación de DACA, también le dio al Congreso seis meses para proponer un proyecto de ley que abordaría esta situación, pero no reconoció que ese esfuerzo ya está en marcha. El 20 de julio de 2017, los Senadores Lindsey Graham (R-SC), Dick Durbin (D-IL), Jeff Flake (R-AZ) y Chuck Schumer (D-NY) introdujeron el Dream Act del 2017. Este es un proyecto de ley bipartidario que proporcionaría un camino directo a la ciudadanía de los EE.UU. para las personas que están indocumentadas; tienen DACA o estado protegido temporal (TPS), y que se gradúan de las escuelas secundarias de EE.UU., asisten a la universidad, entran en la fuerza laboral, o se enlistan en un programa militar. En sus diversas iteraciones, el Dream Act ha disfrutado durante mucho tiempo de un apoyo bipartidista, y una abrumadora mayoría de los estadounidenses está de acuerdo en que es lo correcto, pero depende de nuestros legisladores en el Congreso representar verdaderamente a sus electores y aprobar este proyecto de ley.

Las investigaciones muestran que DACA ha transformado la vida de los jóvenes inmigrantes en los Estados Unidos, ha mejorado nuestra economía y fortalecido a nuestras comunidades. Pero si bien este programa ha abierto la puerta para que cientos de miles de jóvenes inmigrantes en nuestras comunidades tengan la oportunidad de alcanzar todo su potencial, también ha dejado fuera a aquellos que no cumplían con los criterios de elegibilidad que se desarrollaron para favorecer sólo a los excepcionales. Además, el discurso usado para obtener apoyo para los jóvenes indocumentados no sólo está arraigado en los ideales de excepcionalismo, sino que ha contribuido a la separación de las comunidades de inmigrantes teniendo que elegir entre los que merecen y los que no. Cuando decimos que los jóvenes indocumentados merecen ser protegidos porque fueron traídos a este país “sin culpa suya”, el mensaje implícito es que sus padres tienen la culpa, lo que no reconoce sus sacrificios, contribuye a la criminalización de los padres inmigrantes y divide aún más a nuestras comunidades. Por lo tanto, debemos seguir presionando a los legisladores para que apoyen una legislación inclusiva que proteja al mayor número de personas posible, no sólo a unos cuantos. Debemos unir fuerzas para la lucha por la igualdad de protección para todos los inmigrantes a través de un proyecto de ley de reforma migratoria integral que aborde las causas de nuestro sistema roto. La terminación de DACA ha puesto el tema de la reforma migratoria de nuevo en el discurso público; por lo tanto, debemos aprovechar este impulso para elevar nuestras voces para presionar por protecciones igualitarias para todos.

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