test

La Política de “Cero Tolerancia” de Trump Criminaliza la Migración

Publicado: 26 Junio 2018

Históricamente, las políticas de inmigración y de refugiados se han utilizado para excluir e incluir a ciertos grupos de personas debido a su raza, clase, género, origen nacional, discapacidad y orientación sexual. Estas políticas han dado forma a esta nación. El sistema de inmigración hoy en día es el resultado de una injusticia profundamente arraigada que criminaliza acciones benignas como la migración de maneras similares otros sistemas han hecho lo mismo por décadas como la educación y la justicia penal. Así como los inmigrantes enfrentando la crisis actual, los ciudadanos estadounidenses, principalmente personas de color que son desproporcionadamente pobres, son encarcelados y separados de sus hijos por delitos menores como no tener dinero para pagar las multas de tránsito; y los niños son expulsados, suspendidos y enviados a centros de detención juvenil por no cumplir con las políticas de “tolerancia cero” en las escuelas todos los días. Este enfoque punitivo se ha ampliado a las fronteras al categorizar a los inmigrantes que ingresan a este país sin autorización como delincuentes, lo que es el resultado de la política de “tolerancia cero” de Trump sobre la inmigración ilegal anunciada a principios de abril.

La raíz del problema es una ley aprobada en 1996, conocida como la Ley de Inmigración y Responsabilidad de Ilegales, que convirtió la entrada ilegal en un delito federal. Desde que se promulgó esta ley, este delito ha sido tratado como un asunto civil por gobiernos anteriores, pero la política de “tolerancia cero” de esta administración le ha otorgado al gobierno federal autoridad para tratar la entrada ilegal como un delito para permitir la separación de familias inmigrantes.

La orden ejecutiva firmada por el presidente Trump el 20 de junio no resuelve el problema porque no aborda la ley de 1996, ni reúne a las familias actualmente detenidas. En cambio, busca mantener juntas a las familias inmigrantes en la cárcel por periodos de tiempo más largos. Esta orden solo pausa la separación de padres inmigrantes de sus hijos durante 20 días para impulsar una solución legislativa durante este período de tiempo. El gobierno está causando dolor y trauma deliberadamente a miles de niños y sus familiares para presionar al Congreso a actuar en materia de inmigración. Como resultado, hay dos propuestas legislativas para reformar ciertas políticas de inmigración, pero ambas carecen de un enfoque integral para resolver esta crisis. En el lado demócrata, la “Ley Para Mantener a las Familias Juntas” es una propuesta de 11 páginas que prohibiría las separaciones familiares, excepto en casos muy específicos, como cuando los funcionarios del gobierno tienen razones para creer que los niños están siendo víctimas de la trata o maltratados por sus padres. Los peligros de esta propuesta son que no despenaliza la entrada ilegal, otorga poder al gobierno estatal y local para rescindir los derechos de los padres y no reconoce a los tutores legales u otro tipo de relaciones familiares. Además, esta propuesta no hace nada para los aproximadamente once millones de inmigrantes indocumentados que viven en este país.

Por otro lado, la propuesta de los Republicanos, conocida como Ley de Reforma de Inmigración y Seguridad Fronteriza, se presenta como un compromiso, pero aún no cuenta con el apoyo de los Demócratas. Esta propuesta de 293 páginas limitaría aún más la elegibilidad para el asilo; exigiría que las familias permanezcan juntas mientras están bajo la custodia del Departamento de Seguridad Nacional, proporcionará un camino de 20 años hacia la ciudadanía basado en el mérito para jóvenes indocumentados excepcionales, conocidos como Dreamers; otorgaría billones de dólares al gobierno federal para construir el muro en la frontera con México; y limitaría la inmigración legal al eliminar las categorías de visa para hijos casados de ciudadanos estadounidenses y hermanos de ciudadanos adultos, requiriendo pruebas de ADN para demostrar las relaciones familiares. En conclusión, ambas propuestas son insuficientes, injustas y se limitan a ciertas políticas.

La propuesta republicana se basa en la agenda anti-inmigrante del presidente y es probable que enfrente la oposición de los demócratas, los progresistas y los grupos pro-inmigrantes. La única forma de arreglar el sistema de inmigración es a través de un proyecto integral de reforma migratoria que despenaliza la migración, crea un camino accesible y asequible para la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados que ya viven en este país, agiliza los procesos de refugiados y asilo, y aumenta las cuotas actuales para visas bajo los sistemas de petición patrocinados por la familia y basados en el empleo. Ahora es el momento de unir esfuerzos y no comprometerse por menos de lo que se necesita para expandir la justicia y la libertad para todos los inmigrantes.

Volver

Comentarios