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EEUU VS CHINA ¡ESTAMOS EN GUERRA!

Publicado: 25 Septiembre 2018 | Visto 329 veces

Durante su campaña electoral, el Presidente Trump prometió una política de protección para la manufactura nacional, haciendo énfasis en el dicho...”Estados Unidos primero”. Esta política va direccionada especialmente hacia su socio comercial más grande... China. ¿La razon? EEUU acusa a China de haberse apropiado de patentes de tecnología, ya sea a través del plagio, robo o de las obligaciones que el gobierno chino impone a las empresas estadounidenses para operar en su mercado.

En Enero de este año, el gobierno de los EEUU impuso gravámenes a las importaciones chinas de lavadoras y paneles solares. En Marzo, el Presidente Trump vuelve a dar el golpe a la mesa anunciando la aplicación de aranceles en el mercado del acero y del aluminio. El mandatario sostiene que estas industrias del país han sido diezmadas durante décadas por el comercio injusto y la mala política con los países del mundo. “Las potencias extranjeras que descargan enormes cantidades de acero en Estados Unidos están matando a nuestras compañías acereras y a nuestros trabajadores del sector”, acotó el mandatario. El arancel para el acero y sus derivados se gravará con un 25% y para el aluminio se aplicará un 10%. Para China, esto fue una declaración de guerra ... comercial obviamente.

Enseguida el gobierno chino anunció repercusiones. Comenzó a aplicar aranceles a ciertas importaciones estadounidenses por el orden de los 30.000.000.000 $$$ anuales y estos a su vez, contestaron con otros 50.000.000.000 $$$ en aranceles para cientos de productos del gigante asiático. El gobierno chino respondió con un comunicado exclamando ... “Estados Unidos desea iniciar lo que podría ser la mayor guerra comercial en la historia económica del planeta”. OMG, comenzó el toma y dame.

¿QUE ES UNA GUERRA COMERCIAL?

Una guerra comercial es una situación de conflicto comercial entre dos o más países. Consiste en la adopción de políticas de restricción de importaciones, ya sea a través de aranceles o de limitaciones en las cuotas de importación a determinado producto de determinado país. Por lo general, las naciones involucradas asumen el llamado “Ojo por ojo, diente por diente” adoptando las mismas políticas de restricción en represalia a la primera acción ejercida por el otro país.

TOMA Y DAME

Recientemente el gobierno chino anuncio otra medida de restricción para importaciones estadounidenses. Esta vez fueron 60.000.000.000 $$$ de aranceles para productos agropecuarios, automotrices y alimenticios. El sector agropecuario norteamericano se puede ver seriamente afectado ya que este sector representa más del 90% de la totalidad de productos que el gobierno chino estaría gravando.

Según el economista jefe del DBS Bank Taimur Baig, una guerra comercial entre las dos economías más grandes del planeta pueden llevarse el 0,25% del Producto Interno Bruto de ambos países durante el año en curso. La Casa Blanca, al contrario, desestima que la medida pueda traer una subida de precios y considera que la industria nacional se verá beneficiada proyectando un aumento en la tasa de empleo en el país. El Pdte Trump apuesta a que estás medidas impulsen la producción nacional por encima de los productos importados. La idea es alentar a los consumidores a comprar productos estadounidenses.

LA ESCALADA DE TRUMP

Cuando usted mi estimado lector, lea este artículo, el Presidente Trump habra dado comienzo a una nueva escalada en esta guerra comercial. El lunes 24 de Sept comenzará la aplicación de aranceles de 200.000.000.000 $$$ mas a casi 6000 productos chinos con una tasa del 10% para este año y un 25% a partir del 1 de enero del 2019. Se espera la segura respuesta del gobierno chino ante estos anuncios. Expertos sostienen que el impacto inmediato será el aumento de los precios en los consumidores y la imposición de impuestos a las empresas y fabricantes estadounidenses. Los minoristas tendrán que manejar dos escenarios; absorber los costos de los aranceles o trasladarles ese margen a sus clientes a través de un aumento de precios. El escenario más probable es el segundo. Los consumidores pagaran los platos rotos en una guerra que aún no se sentirá este año. Para el próximo año, se sentirá en la boca y en el bolsillo de todos los consumidores, incluso a nivel global.

Actualmente las conversaciones y negociaciones están paralizadas y se presagia que en esta guerra comercial no habrá un ganador, pero si muchos perdedores.

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