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Honduras: Mara MS - 13 está distribuyendo entre jóvenes hondureños la nueva droga la “Crispy Kush” más potente que la marihuana

Publicado: 11 Enero 2018 | Visto 717 veces

Una droga llamada “Crispy Kush”, 15 veces más potente que la marihuana, es vendida a miles de jóvenes hondureños, como quedó en evidencia luego de un operativo de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), en el que fueron detenidas dos mujeres con el alucinógeno. Este fue el primer decomiso de esta droga en el país.

La DLCN, adscrita al Ministerio Público (MP), detuvo en flagrancia a Karla Patricia Serrano Carranza (30) y Antonia Sofía Casiano Ponce (29), quienes fueron remitidas a la Fiscalía, como parte del proceso investigativo.

Las sospechosas fueron capturadas en un estacionamiento ubicado en el barrio El Benque de San Pedro Sula.

Uno de los detectives de la DCLN reveló que saben que en la ciudad hay lugares donde la preparan y que también son extraídas de otros sitios montañosos del país.

Durante la acción de la DLCN se requisaron 15 piedras de crack, 17 de bolsas plásticas de marihuana “Crispy” y alrededor de 5,000 mil lempiras, que serían producto de la venta de la droga.

El narcomenudeo en Honduras, hasta hace unos años, pasó de traficar con los conocidos “puritos” de marihuana” al “Wax”, que es una alteración de la yerba con solventes orgánicos concentrados aditivos como aceite de varias clases, cera, resina, cocaína, gasolina. Hoy, esta nueva droga a base de marihuana amenaza a los jóvenes hondureños.

El “Crispy Kush” es una nueva alteración o mezcla del capullo o brote de la planta de marihuana y de la coca, cuyo nombre, “Crispy Kush”, significa yerba crujiente, o yerba de arrastre. También se le conoce como Krippy Kush, como la llaman algunos cantantes de música hip hop y reggaetón a nivel internacional.

Según las investigaciones de los detectives de la DLCN, la distribución de la droga en pequeñas cantidades está a cargo de la mara MS-13, en el afán de alterar y hacer más atractivo “el producto”, especialmente para los jóvenes.

El “Crispy” o “Krippy Kush” es una de las drogas de mayor consumo y adicción en los adolescentes y jóvenes adultos, a escala mundial, y con mayor intensidad actualmente en Panamá y países de la región de América Latina.

Desde hace varios meses, la DLCN le viene dando seguimiento a la distribución de esta nueva alteración de la marihuana, por lo que ya se realizan estudios y análisis químicos del estupefaciente, en el Laboratorio Químico Toxicológico del Centro de Medicina Legal y Ciencias Forenses del MP. Allí se analizan los componentes de todo tipo de drogas y los efectos dañinos a la salud de los consumidores, tal como lo han evidenciado con el “Wax”, el año pasado.

Sobre la cantidad decomisada, la misma no fue confirmada en los laboratorios. Sin embargo, los expertos en toxicología advirtieron a la población sobre los daños hasta ahora conocidos como el bloqueo y activación de los neurotransmisores en el cerebro. Además, produce sensaciones estimulantes causadas por el consumo, al tratarse no de simple cannabis, sino de otras sustancias químicas de efecto al menos 15 veces mayor que el de la marihuana, con sustancias cancerígenas más invasivas.

Se conoció también que a corto plazo produce alteración de la memoria y concentración, ya que la persona pierde capacidades intelectuales y hasta motivación de sus actividades cotidianas, entre otros efectos adversos a sus capacidades físico motoras.

Por consiguiente, al igual que el “Wax”, el “Crispy” es una droga altamente adictiva, porque a diferencia de otras variedades de la planta, libera mucha más dopamina en el cerebro. Ese neurotransmisor provoca alegría, desinhibición, falta de cansancio que suele concluir a largo plazo, y dependiendo el consumo, conlleva a ataques esquizofrénicos y paranoicos, hasta causar infartos fulminantes.

En la actualidad son incuantificables las canciones que no solo estimulan el consumo de las drogas, sino que incluso sirven como canales de aparente publicidad y hasta imponen como “moda” los alucinógenos.

Para el caso, una famosa canción de reggaetón hace reverencia a la marihuana alterada e invita a los jóvenes a consumirla. Paradójicamente, pese a su letra negativa, la melodía es tendencia en los “Play List” o listado preferencial de música y videos de los jóvenes de hoy.

Cada vez que los jóvenes escuchan el mencionado éxito del reggaetón, repiten el coro: “Los maliantes quieren Kripy, Kripy, Kripy, Kripy, todas las babies quieren kush kush kush kush kush, los gánsteres quieren Kripy, Kripy, Kripy, Kripy, todas las babies quieren kush kush kush kush kush...”.

Durante la captura de las dos mujeres dedicadas al narcomenudeo, uno de los agentes de la DLCN expresó que, “para muchos, este tipo de droga es nueva, pero basta escuchar a un reguetonero que la menciona en sus canciones, es decir, que a los jóvenes se les induce a estas drogas por este tipo de música”.

El detective hizo un llamado de atención a los padres de familia, para estar pendientes de la música que escuchan sus hijos, “porque muchas veces son influenciados a drogas como el Crispy”.

¿CUÁLES SON LOS EFECTOS?
Enrojecimiento de los ojos, ojos rojos
Cambios en el comportamiento, cambios de horarios repentinamente
Reacciones más lentas, demora para contestar a preguntas claves
Ansiedad, desesperación por el consumo de la droga en horas específicas
Sequedad en la boca, falta de saliva
Hambre excesiva
Ritmo cardíaco elevado, taquicardias
Dificultades en el enfoque, abandono de metas
Conducta agresiva del individuo
Depresión excesiva, produciendo dependencia constante de la sustancia para poder sentir felicidad, trabajar, comer o dormir
Distorsión momentánea de la realidad
Apatía, falta de culminación en las labores
Efecto paranoico que se convierte en una enfermedad conocida como la esquizofrenia, entre otros.

Un agente de la DLCN que participó en la detención de las mujeres distribuidoras de “Crispy” detalló que, “el carruco de marihuana, la que conocemos normalmente, tiene un precio de 20 lempiras y esta (el Crispy) tiene un valor entre 50, 60, 80 y hasta 100”.

Un estudio reveló el año pasado, que este alucinógeno es el que más se consume en Panamá, seguido de la cocaína.

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