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Juncker reclama una Europa más democrática y unida

Publicado: 13 Septiembre 2017

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, no será candidato en las próximas elecciones europeas de 2019 pero no ha perdido el optimismo ni las ganas de construir una Europa “más democrática” y unida. La derrota de los populistas en Francia y Holanda y la mejora de la economía han supuesto, pese al 'brexit', aire fresco y el luxemburgués ha urgido a aprovechar el momento. "Toda mi vida he participado en el proyecto europeo. He trabajo y luchado por él. Nunca he perdido mi amor por Europa (..) Tenemos una ventana de oportunidad que no estará siempre abierta. Aprovechemos al máximo este impulso y aprovechemos el viento en nuestras velas”, ha reivindicado.

En su tercer discurso sobre el Estado de la Unión ante el pleno de la Eurocámara, la cita clave que inaugura el curso político a nivel europeo, el dirigente luxemburgués ha desgranado el rumbo que quiere para Europa. Un rumbo plagado de reformas: con más acuerdos comerciales con Australia y Nueva Zelanda, un mecanismo europeo de supervisión de inversiones extranjeras en sectores clave, liderazgo en la lucha contra el cambio climático, refuerzo de la agenda migratoria, más seguridad en internet, una política industrial más fuerte, una estructura económica fuerte con un ministro y comisario de economía permanente, un mecanismo para facilitar y apoyar la adhesión al euro, una toma de decisiones más eficaz con más decisiones por mayoría cualificada, incluida en materia de política exterior y mercado interior, y la integración de Bulgaria y Rumania en el espacio de libre circulación de Schengen.

A juicio de Juncker, incluso sería bueno para la eficacia de las instituciones europeas un cambio en la arquitectura. “El paísaje europeo sería más legible si el buque europeo lo llevará un solo capital. Un solo presidente reflejaría mejor la auténtica naturaleza de la Unión como unión de estados y de ciudadanos”, ha asegurado sobre las presidencias de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, que ostenta esta segunda el polaco Donald Tusk. En este terreno también ha abogado por crear la figura de un superministro de economía con un presupuesto para la Eurozona propio dentro del marco presupuestario general pero que responda ante el Parlamento Europeo.

“Nos quedan 16 meses y tenemos que utilizar este período para terminar lo que iniciamos en (la cumbre de) Bratislava. Hay que trabajar para que las propuestas se concreten en la práctica”, ha reclamado. “Hemos empezado a arreglar el tejado. Pero debemos completar el trabajo ahora que brilla el sol, mientras haga buen tiempo porque cuando aparezcan los nubarrones, que aparecerán, será demasiado tarde”, ha recordado.

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