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Un reo español fue declarado muerto pero resucita antes de la autopsia

Publicado: 08 Enero 2018

Un interno de una prisión española al que los médicos dieron por muerto recobró el conocimiento en el Instituto Anatómico Forense, donde estaban a punto de practicarle la autopsia.

Los hechos ocurrieron ayer en la región de Asturias (norte) después de que el preso Gonzalo Montoya, de 29 años de edad, fuera hallado por la mañana inconsciente en su celda durante el recuento diario de internos.

Los doctores que en esos momentos se encontraban en el centro penitenciario le dieron por muerto, al igual que hizo después el médico forense de la comisión judicial.

El juez de guardia autorizó el levantamiento del cadáver y su traslado al instituto de medicina legal para que se le practicara la autopsia.

Fue allí cuando los funcionarios del depósito se percataron de que el preso parecía roncar e incluso moverse, por lo que inmediatamente dieron aviso a los servicios sanitarios, que lo trasladaron al Hospital Universitario Central de Asturias.

El preso, de mediana edad, se recupera de lo que podría ser un episodio de catalepsia en el centro hospitalario, donde está en observación bajo custodia de agentes de la Guardia Civil.

El interno recobró el conocimiento después de que responsables de la prisión llegaran a comunicar con sus familiares para informarles de su fallecimiento.

Por su parte, el tío del preso, Luis Montoya, aseguró a los medios locales que "lo querían enterrar vivo".

Según informa el diario local La Nueva España, un primo del recluso, que permanece en el área de emergencias del Hospital Universitario Central de Asturias sedado y ajeno a todo el revuelo que se ha montado, aseguró que"estuvo metido en la cámara frigorífica y ya lo tenían marcado para hacer la autopsia" cuando empezó a moverse y a roncar, alertando a los operarios de la funeraria y al auxiliar de autopsias, que llamaron de inmediato a una ambulancia.

El mismo diario asegura que los familiares de Gonzalo Montoya se han mostrado indiginados. "Esto es una negligencia médica", claman. Y ven en todo este asunto un punto de racismo. "Yo he estado en el centro penitenciario también y nos tratan como a perros por ser gitanos. Si estás malo te dan ibuprofeno y te mandan para la celda", aseguró un primo del falso muerto.

Gonzalo Montoya, condenado a tres años y medio de cárcel por robar chatarra, según asegura su familia, lleva tres años encerrado. "Tiene depresión por no poder ver a su mujer y sus cinco hijos, el mayor de quince años. En todo este tiempo no le han dado un permiso. Ha intentado suicidarse varias veces, una vez delante de mí", añadió otro primo que ha pasado por la cárcel asturiana.

La esposa y los padres de Gonzalo Montoya, apodado "El Chino", "están como locos por lo que ha pasado, no comprenden que le hayan podido hacer algo así".

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