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Alemania sentencia a cadena perpetua una mujer ex terrorista neonazi

Publicado: 11 Julio 2018 | Visto 196 veces

El 4 de noviembre del 2011 la policía de Eisenach, una pequeña localidad en el centro de Alemania, acudió a investigar el incendio de una autocaravana. Dentro había el cadáver de dos personas, que tras un atraco fallido y ser cercadas por los agentes aparentemente se suicidaron.

Pocas horas más tarde, su piso en Zwickau explotaba. Entre la ceniza las autoridades descubrieron armas y las fotografías de otras personas asesinadas. Ellos eran Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt, miembros de la célula terrorista neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU) que entre el 2000 y el 2007 perpetró hasta 10 asesinatos de carácter racista.

Este miércoles, 18 años después de su primer crimen, la justicia alemana ha dictado su esperada sentencia contra Beate Zschäpe, la tercera integrante del grupo y única superviviente.

Cinco años después de iniciar el juicio, el tribunal de Múnich la ha considerado cómplice de esos asesinatos, por lo cual se la sentencia a cadena perpetua.

Una semana después del supuesto suicidio de sus compinches, Zschäpe voló por los aires la casa del grupo y se entregó a las autoridades por recomendación de su abogado.

De esta manera, el tribunal de la razón al fiscal general, Herbert Diemer, quien ha considerado que Zschäpe fue cómplice de todos los crímenes perpetrados por la NSU y que estuvo involucrada en la logística y preparación de todos los operativos al mismo nivel que Mundlos y Böhnhardt, principales referentes del grupo.

Esos asesinatos pretendían “aterrorizar a la población inmigrante”. Otros neonazis que apoyaron esa red como Holger Gerlach, Carsten Schultze y André Eminger han sido condenados a tres años y dos años y medio de prisión. Ralf Wohlleben, exdirigente del partido neonazi NPD, ha sido sentenciado a 10 años en la cárcel por proporcionar a la NSU el arma utilizada en los crímenes.

Durante siete años, estos tres neonazis perpetraron hasta 10 asesinatos, tres atentados con coches bomba en barrios inmigrantes de la ciudad de Colonia y llevaron a cabo 15 atracos, con los cuales obtenían dinero suficiente para autofinanciarse.

Entre sus víctimas hubo nueve ciudadanos de origen extranjero, ocho turcos y uno griego, por lo que se conocieron como los asesinatos del Bósforo, mar que separa a ambos países. La gran mayoría de ellos eran pequeños empresarios y vendedores de Kebab.

La NSU también asesinó a la agente de policía Michéle Kiesewetter de un tiro en la cabeza e intentó hacer lo mismo con el también agente Martin A., quien sobrevivió al ataque.

La autoría de este homicidio se descubrió cuando la policía encontró la pistola de reglamento de Kiesewetter en la autocaravana donde yacían los cuerpos de Mundlos y Böhnhardt, donde también había material inculpatorio.

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