test

Las carolinas ya viven la pesadilla de Florence

Publicado: 14 Septiembre 2018

“Esto es solo el principio”. Con cinco palabras Chris Wamsley, uno de los expertos del Servicio Nacional Meteorológico de Estados Unidos (NWS por sus siglas en inglés), ha logrado resumir este viernes la realidad del huracán ‘Florence’, que a las 7.15 hora local ha tocado tierra en Wrisghtsville Beach, cerca de la localidad de Wilmington, en la costa de Carolina del Norte.

La violenta tormenta se ha presentado como huracán de categoría 1 provocando estragos con sus vientos de 145 kilómetros por hora, las primeras marejadas y entradas del océano en las costas y las primeras inundaciones.

Sus enormes dimensiones (las nubes cubren dos estados), su extremadamente lenta velocidad (se mueve a poco más de cinco kilómetros por hora) y el potencial de que con un ligero giro al sur en su trayectoria vuelva a salir hacia el mar y recargarse de fuerza y agua antes de volver a tomar tierra en Carolina del Sur hacen que se de por seguro que lo peor está por llegar.

Hace tiempo ya que los expertos piden a los medios que no presten tanta atención como acostumbran a la categoría dentro de la escala Saffir-Simpson, que mide la fuerza de los vientos, sino a los otros impactos de un huracán, y puede que ‘Florence’ les ayude en su misión de educación y concienciación de los peligros.

Porque igual que sucedió en 2012 con ‘Sandy’ en Nueva York y el año pasado con ‘Harvey’, que plantada sobre Texas dejó días de lluvias que provocaron fuertes inundaciones y llegaron a anegar una gran urbe como Houston, esta vez se anticipan días de intensas precipitaciones que representan uno de los mayores riesgos de inundaciones y catástrofe en una parte del país donde viven 11 millones de estadounidenses.

En tres días, la lluvia de ocho meses
Se espera, por ejemplo, que en parte de la zona afectada caiga en solo 72 horas tanta lluvia como en ocho meses. Y el director del NWS, Ken Graham, ha recordado que “la realidad es que los impactos son independientes de la categoría (Saffir-Simpson). Una tormenta grande y lenta es nuestro archienemigo porque lo que hace es seguir empujando el agua hacia el interior”.

No es que 'Florence' no haya tenido ya devastadores efectos. Las subidas de mareas y entradas del océano en las costas y las primeras inundaciones por crecidas de ríos ya han anegado localidades.

En New Bern, que fue la primera capital de Carolina del Norte, y donde residen 23.000 habitantes, 200 personas tuvieron que ser rescatadas la noche anterior a la llegada del huracán y otras 120 esperaban ayuda. Casi 650.000 personas estaban ya para el viernes por la mañana sin suministro eléctrico, sobre todo en Carolina del Norte.

El agua en algunas localidades costeras llegaba a las primeras plantas de edificios. Y en algunos condados las autoridades hablaban de “importantes daños estructurales a viviendas, negocios e instituciones”.

Se augura, no obstante, que la situación va a hacerse aún más peligrosa ante una tormenta que se ve como “un sprint y un maratón a la vez”. Si sigue con su lentitud ‘Florence’ puede provocar que el agua salada del Atlántico entre hasta más de 3 kilómetros hacia el interior.

Otra grave amenaza a largo plazo son inundaciones fluviales muy tierra adentro, tanto en Carolina del Norte como en Carolina del Sur pero también en Virginia y Georgia.

El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, ha hablado de "inundaciones como no se han visto en 500 años o un milenio" tras precipitaciones que pueden durar una semana. “No se puede poner suficiente énfasis en que el peligro más serio asociado con el lento 'Florence' son las precipitaciones extremadamente fuertes que causarán inundaciones desastrosas que se extenderan tierra adentro”, ha reiterado también Graham, el director del NWS.

Se suma también el peligro de los potenciales desprendimientos de tierra en las montañas que pueden producir las lluvias torrenciales. Y la duplicidad de la amenaza la recordaba también estos días el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster: “Esta puede ser la primera vez que experimentemos tal golpe doble de este tipo de condiciones”.

'Florence' ha empezado a afectar y alterar ya muchas vidas. Más de 1,5 millones de personas recibieron órdenes de evacuación antes de su llegada. En Carolina del Norte, según el gobernador.

más de 20.000 habitantes han buscado protección en los 157 refugios habilitados. En el estado vecino del sur ya hay más de 4.500 personas en refugios, tres de los cuales han alcanzado su capacidad, pero hay preparado espacio para 34.000 personas más en otros 64 centros de emergencia. Y nadie sabe cuándo podrá regresar.

Casi 2.100 vuelos han sido cancelados y aunque es aún demasiado pronto para hacer números se estima ya que las pérdidas económicas potencialmente se moverán entre los 10.000 y los 60.000 millones de dólares.

Todas las autoridades locales, estatales y federales de emergencia están volcadas con la respuesta al primer gran huracán de la temporada del Atlántico que llega a EEUU, y también el ministerio de Defensa ha anunciado que tiene a más de 7.000 soldados preparados para ayudar “desde el norte, el sur, el este y el oeste y por tierra, mar y aire”. Harán falta. 'Florence' ha llegado con intención de quedarse.

Volver

Comentarios