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La devastación que dejó Michael en la Florida

Publicado: 12 Octubre 2018

El huracán 'Michael' ha cumplido con las predicciones más agoreras. Le bastaron 10 horas de extrema exhibición de fuerza para que la vida de decenas de miles de personas en el noroeste de Florida quedase completamente pulverizada, convertida en un amasijo de destrucción.

Tras una noche aterradora, las imágenes aéreas de las televisiones mostraron un paisaje de guerra en localidades costeras como Panama City y Mexico Beach, donde el 'Michael' tocó tierra poco después del mediodía del miércoles.

Barrios enteros quedaron hechos añicos por la crecida de las mareas y unos vientos que se acercaron a los 250 kilómetros por hora. Dos personas han muerto, una cifra casi milagrosa dada la extraordinaria virulencia del huracán.

Las imágenes que llegan de las costas de Florida, donde hay más de 200 carreteras cortadas por los árboles y los postes eléctricos abatidos, dan fe de su poder de destrucción.

Cientos de casas han sido destruidas en Mexico Beach, una localidad costera de 1.200 habitantes, y las que siguen en pie son esqueletos atrofiados y rodeados de pilas escombros. Según los medios locales, el olor a gas impregna el paisaje y barcos y coches desvencijados dificultan el paso.

Algo parecido al rastro que el huracán habría dejado en Panama City, una pequeña ciudad de 36.000 habitantes. “Es difícil describir con palabras las dimensiones de la catástrofe en Panama City”, ha escrito en las redes sociales Josh Morgerman, un veterano ‘cazador de huracanes’. “Parece como si una bomba nuclear hubiera estallado en la ciudad.

Estoy completamente abrumado por la escala de la destrucción”. La Casa Blanca ya ha declarado la zona catastrófica en Florida para movilizar cuantos antes los fondos federales para la reconstrucción. Cuatro hospitales y 11 asilos de ancianos han tenido que cerrar tras sufrir serios desperfectos. Solo en Florida, unas 400.000 personas están sin luz.

“Nunca he vivido nada semejante”, le dijo al 'Miami Herald' un vecino de Panama City. “Sonaba como si 40 motores de reacción rugieran juntos”. Es pronto para tener un diagnóstico fiable de lo sucedido porque el radio de devastación se extiende por varios estados.

Los equipos de emergencia trabajan a destajo y queda mucho para que puedan comprobar si hay cuerpos debajo de los escombros. Hasta ahora se han contabilizado seis fallecidos. Un hombre murió en Greensboro (Florida) después de que un árbol aplastara el tejado de su casa.

En Georgia falleció una niña de 11 años después de que su casa, una ‘motor-home’, fuera aplastada por un torrente de escombros, según medios locales.

El gobernador de Florida ha pedido a la población evacuada que no vuelva todavía a sus casas. “Todo el mundo tiene que mantenerse alejado de las carreteras. Hay postes tumbados de la luz: no los toquen. Hay muchos árboles abatidos: no se hagan daños.

Si utilizan generadores, asegúrense de utilizarlos correctamente”, ha dicho Rick Scott. El gobernador ha querido también enviar un mensaje de optimismo a la población. “Nos vamos a recuperar y lo haremos trabajando juntos”.

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