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Sanando a la comunidad

Publicado: 18 Enero 2020 | Visto 884 veces

Una nueva década ha comenzado y tenemos casi todo un año para llenar las páginas en blanco. Un año nuevo puede cambiarnos, pero debemos estar seguro qué es para ser mejores. Cuando leemos el Nuevo Testamento, encontramos que hay tres virtudes que motivan y ayudan al individuo a ser mejor. El apóstol Pablo dijo, “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 corintios 13:13).

Si queremos mejorar debemos ejercitar nuestra confianza en Dios. Debemos recordar que la fe nunca es pasiva, sino activa. Asimismo, esta nunca es parcial sino completa. El cristiano no camina por lo que ven sus ojos físicos, sino a través de sus ojos de fe (2 corintios 5:7). El autor del libro de los Hebreos define qué es la fe, diciendo: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Asimismo, la fe proviene de la elección diaria que hacemos en creer lo que Dios nos dice. “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). Por lo tanto, leer las Escrituras diariamente es de suma importancia para hacer crecer nuestra fe.

Segundo, las circunstancias difíciles de este año, crearán la oportunidad de abrir esta puerta que llamamos esperanza. La esperanza es como un tanque de oxígeno que nos ayuda a respirar mejor. Como cristianos tenemos esperanza en las promesas que Dios nos ha hecho. Por lo tanto, leer la Biblia diariamente es necesario. Al igual que la fe, la esperanza es una elección que hacemos y está no es pasiva ni parcial. La fe y la esperanza siempre van juntas.

Por último, vamos a tener que ejercitar nuestro amor. Amar al prójimo no siempre es una tarea fácil de poner en práctica, porque el amor siempre desafía nuestras emociones y sentimientos internos. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 corintios 13:4-7). El amor hace que Dios sea real y palpable. Asimismo, crea la oportunidad de sanar y llenar la necesidad número uno del ser humano, el sentirse amado. Si queremos saber qué es el verdadero amor, necesitamos leer las Escrituras.

Estas tres virtudes de la vida cristiana son esenciales para mejorar y prosperar, pues ellas nos dan la dirección correcta y la fortaleza para caminar la extra milla. Sin la práctica diaria de las tres, somos como un barco sin timón, estaremos a la merced de las olas. Lo ánimo a que se esfuerce y sea valiente, pues Dios no lo abandonará. ¡Qué Dios los bendiga en este 2020!

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a [email protected] o al P. O. Box 23067, New Orleans, LA 70183-0067.

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