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Sanando a la comunidad

Publicado: 05 Febrero 2020 | Visto 710 veces

La historia cuenta, que Pedro y María tuvieron hambre. A él se le ocurrió pedir una pizza; por lo tanto, agarro el teléfono e hizo una llamada a la pizzería más cercana. En algún momento, alguien golpeo a la puerta y al abrir vio que era el entregador de pizzas. Después de haber pagado, puso la pizza sobre la mesa y busco dos platos y todo lo que necesitaba para comer. Cuando María abrió la caja de la pizza, se encontraron con una sorpresa. En vez de una pizza, había un sobre y dentro del sobre, había como unos 2.000 dólares. Se miraron el uno al otro sin saber cómo reaccionar. Después de algunos minutos María dijo, quedémoslo con el dinero, ellos son los que se equivocaron y además esto nos ayudaría mucho. Pero él no estaba de acuerdo, porque él dinero no era de ellos. Pasaron el resto del día tratando de decidir qué hacer, presentando cada uno su argumento, pero sin llegar a un acuerdo.

Al otro día por la tarde, tomaron la decisión de regresarlo, aunque María todavía pensaba que hacer eso era una locura. Al llegar a la tienda, él pidió hablar con el dueño del negocio y cuando éste llegó, Pedro le explicó todo lo que había sucedido. El semblante del dueño cambió rotundamente, pues había buscado con desesperación ese sobre. Después de agradecerle muchísimo a Pedro por su honestidad, el dueño tuvo una gran idea de cómo retribuir tal acto de honestidad. Él le dijo a Pedro, tengo un hermano que tiene un programa en la radio, lo voy a llamar para que él venga y lo entreviste a usted. De esta manera todos escucharán su historia y sabrán lo honesto que es usted.

Pedro dijo varias veces que no tenía que hacerlo, pero el dueño insistía más y más. Después de un tiempo de argumentar acerca de ello, Pedro le pidió que viniera con él alejándose del resto de los empleados y le dijo en voz baja. Le agradezco mucho todo lo que usted quiere hacer, pero tengo un problema. Ve usted la mujer que está en carro, ella está conmigo, pero ella no es mi esposa.

Honestidad es una virtud muy valiosa. Podemos ver con claridad que Pedro fue una persona honesta al querer regresar lo que no era suyo. Sin importar lo que María había querido hacer, él no cambio su postura de lo que tenía hacer. En el mundo en que vivimos encontramos muchos Pedros.

Pero, aunque Pedro fue honesto, vemos que no era una persona de integridad, pues era infiel a su esposa. Hay una gran diferencia entre ser honesto o integro. La honestidad tiene que ver con el acto de lo que hacemos. Mientras que la integridad tiene ver con lo que somos interiormente. Podemos hacer muchos actos de honestidad, pero carecer completamente de integridad. Jesús es el mejor ejemplo de integridad que el hombre pueda imitar. Su integridad no cambio aun en los momentos más difíciles de su vida. La Biblia dice, “Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos y rico” (Proverbios 28:6).

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