test

Sanando a la comunidad

Publicado: 18 Julio 2020 | Visto 77 veces

Es triste ver que la ansiedad, incertidumbre, frustración y cansancio todavía son algunos de los síntomas que las personas están experimentando en nuestra comunidad. Es verdad, tener que cambiar las costumbres o rutinas siempre es un desafío grande, especialmente en un país como este, donde el énfasis siempre ha sido y es, el individualismo. Toda rutina o costumbre crea un cierto sentir en la persona. Nos hace pensar que tenemos la vida bajo control y un propósito por el cual vivir. La manera en qué hemos elegido vivir diariamente produce una cierta seguridad y sentimiento de libertad. Por lo tanto, cuando debemos cambiar lo que conocemos, no por voluntad propia, se produce un caos interior. Control, libertad, seguridad y propósito se pierden.

Cuando el hombre y la mujer piensan solamente en mis derechos, mis gustos, mis costumbres y mi rutina. “¡YO, YO y YO!”, siempre hace que la comunidad tenga que sufrir. Tal manera de pensar hace que la comunidad siempre gire alrededor de ellos. Satisfacer sus necesidades propias siempre es mucho más importante que las necesidades que el prójimo (comunidad) pueda llegar a tener. Y esto, es notorio en la cantidad de personas que todavía rehúsan usar sus máscaras o usarlas adecuadamente y mantener una distancia social en los lugares públicos.

Cuando leemos las Escrituras encontramos que Dios creo al hombre (Génesis 2:7) no para que viviera una vida individualista; sino más bien, Él lo creo para que viviera con un sentir y propósito de comunidad. Esta enseñanza de vivir en comunidad fluye a través de toda la Biblia. Lo vemos en los mandamientos de Dios para el pueblo de Israel en el Antiguo Testamento y, asimismo, lo vemos en el Nuevo Testamento para el pueblo elegido de Dios, la iglesia. ¿Por qué Dios creo vivir en comunidad? Hay muchas razones de porque elegir el plan de Dios. Vivir en comunidad nos da el sentir de pertenecer. Crea la seguridad de qué no estamos solos. Especialmente, cuando enfrentamos los cambios de la vida. Porque la vida es una sucesión de desafíos y todos los tenemos. Vivir en comunidad crea la posibilidad de vivir con propósito. Cuando el ser humano cumple su propósito, llena y satisface una necesidad interna. Como dijo el apóstol Pablo, “Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos” (1 Tesalonicenses 5:15). “No hace nada indebido, no busca lo suyo...” (1 Corintios 13:5). Vivir en comunidad implica que las personas se cuidan unas a otras, es reciproco. Es un acto continuo que busca el beneficio de todas las familias de la comunidad.

Es interesante ver que, con solo hacer tres cosas tan sencillas, como el lavarse las manos frecuentemente con jabón, mantener una distancia social de seis pies y usar una máscara que proteja la nariz y boca, uno puede hacer un gran cambio con todo lo que está sucediendo con el virus Covid-19. ¡Vivamos en comunidad!

Si tiene preguntas o comentarios, escriba a [email protected] o al P. O. Box 23067, New Orleans, LA 70183-0067.

Volver

Comentarios