test

Atentado terrorista en la catedral de Managua

Publicado: 01 Agosto 2020 | Visto 290 veces

Un desconocido realizó este viernes (31.07.2020) un atentado en la Catedral de Managua con una bomba molotov que incendió la capilla que alberga a la Sangre de Cristo y el Santísimo, una imagen venerada por los católicos nicaragüenses, informaron la iglesia y testigos.

"Una persona no identificada ingresó a la capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral Metropolitana de Managua y arrojó una bomba, produciendo un incendio en donde permanece la sagrada y venerada imagen de la Sangre de Cristo y el Santísimo", dijo la arquidiócesis capitalina en un comunicado.

El hecho ocurrió en horas de la mañana, cuando dentro de la capilla solo estaban dos personas. La vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, declaró a medios oficiales que ocurrió "un incendio" porque "nuestro pueblo es muy devoto" y había muchas velas en el lugar, donde una cortina tomó fuego.

Catedral 1

Sin embargo, el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal, refutó a Murillo, al señalar que en el sitio "no hay ninguna vela y tampoco tenemos cortinas, nuestra capilla no tiene cortinas y no tiene veladoras".

"Acto terrorista", dice la Iglesia

"Estos son actos de terrorismo, una bomba de gran poder, la imagen quedó calcinada... hemos derramado muchas lágrimas porque esta imagen para nosotros significa mucho y también para el pueblo católico y el pueblo devoto de la sangre de Cristo”, expresó Brenes.

Una mujer que trabaja en el templo contó al canal 14 de la televisión local que un joven preguntó dónde estaba la capilla y, luego de indicarle el lugar, escuchó una explosión y vio al desconocido saltando los muros que protegen el lugar.

El hombre dijo llanamente: “Vengo a la Sangre de Cristo”. Ingresó con sigilo a la capilla de la Catedral Metropolitana de Managua y lanzó un artefacto explosivo que, en pocos minutos, incendió la imagen del cristo crucificado y todo a su alrededor.

La Sangre de Cristo, con más de 300 años de antigüedad, quedó chamuscada y los fieles que, a esa hora estaban rezando, relataron que el sujeto, aún sin identificar, huyó de inmediato. La Arquidiócesis de Managua calificó el ataque como “un acto de sacrilegio y profanación”. Este ataque a un templo católico no ha sido un hecho aislado en Nicaragua.

Catedral 2

La imagen de la sangre de Cristo, semanas antes del atentado.

Desde 2018, cuando estallaron las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, los religiosos han denunciado los constantes actos de violencia contra templos y sacerdotes, críticos a las violaciones a los derechos humanos a manos de la Administración sandinista.

El suceso ocurre días después de que desconocidos ingresaran a la parroquia en Nindirí, al sureste de Managua, donde causaron daños en imágenes y símbolos católicos y esparcieron por el suelo las ostias. Otros templos católicos fueron profanados recientemente.

"Lo ocurrido ha sido una herida dolorosa al corazón del pueblo católico nicaragüense”, dijo el influyente obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, exiliado desde 2019 tras recibir amenazas de muerte, supuestamente de grupos ligados al gobierno del presidente Daniel Ortega.

La quema de la capilla de la Sangre de Cristo registrada este viernes en Managua es la tercera profanación sufrida por templos católicos en las últimas dos semanas.

El pasado 25 de julio, el padre Edwin Román denunció que la capilla Nuestra Señora del Perpetuo del Socorro en la ciudad de Nindirí, al sur de la capital, fue atacada por unos sujetos que quebraron imágenes, bancas, el sagrario y se robaron objetos litúrgicos de valor como el copón del vino de consagrar.

Días antes, en el mismo departamento de Masaya, la parroquia de Nuestro Señor de Veracruz fue asaltada.

El incendio de la Sangre de Cristo es el colofón de los ataques y agravios que la Catedral Metropolitana de Managua ha sufrido en los últimos dos años.

En noviembre de 2019, simpatizantes del Gobierno de Ortega y Murillo ingresaron y tomaron la iglesia para impedir que las madres de los presos políticos realizaran una huelga de hambre. La turba sandinista secuestró a las mujeres y golpeó al vicario de catedral, el padre Rodolfo López, quien intentó expulsarlos.

En marzo de 2020, las mismas huestes se agolparon en la catedral para boicotear la misa de cuerpo presente del poeta y figura cumbre de la teología de la liberación, el padre Ernesto Cardenal, quien fue un acérrimo crítico de la actual Administración.

Volver

Comentarios