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FESTIVIDADES DECEMBRINAS Y NUEVO AÑO

Publicado: 19 Diciembre 2019 | Visto 315 veces

Como es costumbre el sistema consumista ha implantado por muchos años, la práctica que, para el mes de diciembre, debemos prepararnos para consumir y gastar más, para ello los primeros en caer en la trampa son los niños, seres inocentes, sin malicia quienes alimentados por las campañas mercantilistas que los medios como la televisión y el internet les bombardean constantemente ante la vista e inercia de los padres son los primeros en aclamar la figura de San Nicolás, el de la barba blanca, los ojos azules, y el traje rojo que entrando por la chimenea o montado en su trineo viajando por todo el planeta va cargado de baratijas elaboradas en su mayoría en Taiwán, alienando las mentes y corazones de quienes se alimentan de las fantasías; hasta llegar a los adultos quienes atraídos por el BLACK FRYDAY, o Viernes Negro, costumbre de consumismo que ya atravesó fronteras y se practica en casi todo el mundo son los primeros en dar inicio con el movimiento mercantilista más popular de todos los tiempo, esta temporada que históricamente es parte de la tragedia de los miles de esclavos africanos que eran vendidos al mejor postor en ese dia, en esa época de ignominia para este país, guiados por los medios corporativos, es la que hoy en dia sigue dominando nuestro entorno seduciéndonos a comprar hasta lo que no necesitamos.

Esto es parte del sainete de la época, en la que todos de una u otra forma somos participes minimizando lo que debería ser el más importante acontecimiento de la humanidad, el nacimiento de Jesús en Belén hace más de 2000 años. Ese ser que lo dio todo por nosotros a cambio de nada y que para esta temporada, espera que se vislumbre en nosotros un acto mínimo de misericordia y de amor para nuestros semejantes como una demostración de Fe.

Despedimos el 2019, y a lo mejor, deberíamos hacer un sincero y profundo examen de conciencia, a base de crítica y auto critica, en un minuto de reflexión, quien sabe y de esa manera para el 2020, podamos ufanarnos de haber logrado el éxito, de haber hecho un bien a nuestros prójimo. Pero si por el contrario la celebración nos queda chica y elegimos el camino del derroche, el desenfreno, la vía fácil del vicio, la degeneración humana, entonces, en lugar de una sonrisa, señal de paz, de felicidad y de grandeza espiritual, seremos la escoria humana, la tragedia y la mueca de nuestra actitud. Por cuestiones de conciencia es mejor que el 2020 nos encuentre haciendo el bien.

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