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Jambalaya Cultural - Un espacio con razón de ser

Publicado: 18 Septiembre 2019 | Visto 348 veces

Palabras...

PARA UN POETA DE VERDAD

Desde hace mucho tiempo he querido dedicarle una razón a la memoria viva y eterna del gran poeta José Luis Quesada, hombre bueno y dimensional, hijo del cálido municipio de Olanchito, en la inolvidable Honduras, Patria sangrante y que amamos inobjetablemente. Es la poesía que nos trae aquel barquito de papel que en alguna fecha se alejó por las corrientes de un mar muy cercano al grito de la montaña y a la paciencia de un rio que nos enseñó a contar la ternura y los abrazos de una edad que reía con un sol en los ecos de las viejas mariposas enredadas en el albor de los parajes inmersos en el afecto de aquellos años consultores de verdes inquietudes frente a la voz del parque donde la lluvia era un sentimiento gravado en la camaradería de una inmensa solidaridad. Un día el me regalo una foto, en ella escribió el mayor contenido de una pulcra relación. No sé dónde el polvo ha dejado aquel comprobante de amplia hermandad, solo intuyo que sus ojos me observan desde los crudos silencios y a la par de los duros vacíos almacenados en la hierba del lamento que provoca no tener en las retinas los hermosos bordados de la verdad , honestidad, afecto y sencillez que una vez forjamos en aquel inolvidable pueblo que llevamos tatuado en lo más agradecido de nuestros verticales sentimientos.

Con Pepe Luis abrimos las tinajas de los ansiados vinos literarios y pienso, que de vez en cuando también cerramos alcobas en algún espacio de la inspiración compartida en las retinas del fresco bananal al cual solíamos visitar en nuestra inquieta juventud. Eso imagino, pero quizá haya sido realidad. No estoy seguro. Lo que si es cierto y no quiero olvidar, es su valioso pensamiento, él siempre fue una luz y cada poema suyo una corbata de la noche que yo sabía presumir y defender. Ahora y toda mi vida él ha estado a la par de mi saludo y sobre las arenas de aquella playa que hervía las frutas conquistadas bajo una luna emocionada por la culpa de los dos. Lejos y muy cerca habito estos pálidos ladrillos y extraño los humeantes candiles de aldea enamorada. Donde estará su paz?.. Su vieja armadura de duende con los únicos errores del humano?, En cual lugar nos encontraremos de repente? Sera en una ola de la espera o quizá en aquel instante cuando él supo construir su propio cielo “ bajo la sombra del blanco día”, o en aquel espejo fracturado donde logro que brotara la dulce espuma de las mañanas y el brillo del enérgico lenguaje al golpear las fracasadas muestras de la envidia que cada segundo se hacía anciana cerca de los nombres que elevaban sus propios claveles desde el fémur de las horas hasta el sudor de las nubes que no se han extraviado todavía. Así, por los justos senderos, ambos vamos seguros a encontrar el mismo objetivo. La poesía, Pepe Luis y yo, con fuego en los puños caminamos firmes hacia la dignidad, la verdad y el amor....

EL POEMA DE HOY

EPITAFIO EN LA PRIMAVERA

De sus amados huesos, al amor cotidiano,
de la callada piedra que lo ama y lo defiende.
Del último, del último polvo, apenas un puñado,
de su cerebro que recién hundido era azul
y acorazada flor,
sepulta estrella,
venimos padre, abuelo, llenos de ti, en nosotros,
de tu rojo y perdido corazón, de la lluvia
de tu piel sepultada.

Encima de tu tumba una flor es un beso
aun palpitante como saliendo de una boca,
el tallo de la flor es apenas un hilo rojo, apenas
tu sangre con su amor por el aire y el cielo,
por la desprevenida primavera, subiendo
como la digna protesta de tus quebradas rotulas,
de tus hastiadas fibras
y de tus defendidos cabellos inmortales.
Los que lloren tu muerte,
los que crean tu muerte,
que vengan a mirar esta flor, este trigo
que seguirá saliendo de sus ojos al mundo.
Esta violeta llena de tierra, este jazmín
brotando de su frente dolientemente hundida
saliendo de su mano,
que vengan a tocar la tierra que nos mide,
los trigos que alimentan
y los ríos azules que salen de su boca.

José Luis Quesada
Poema tomado de la Antología LA VOZ CONVOCADA

A JOSE LUIS QUESADA.

Pepe Luis no es un poeta cualquiera.
Todos los días labra su futuro encima de la tarde,
desde allí enciende otros caminos
y vive añorando multiplicar sus difíciles panes.
Canta sobre la sien de la esperanza,
no acepta las oscuras distancias
y anhela
retroceder el tiempo para volver a encontrar los trompos del ayer.
Mi buen amigo es un astro
que llora y piensa,
un poema de huesos, carne y dolor.
Es un libro sin final ni sombras.
José Luis tiene dos tigres debajo de las cejas
y un hacha de amor en cada poema.
Su llama deberá guiar a otras generaciones,
por su valiosa razón así será.
Hoy, en sus manos lleva sueños de oropéndolas libres
y laureles labrados con abrazos de miel.
José Luis es un humano digno,
un delgado pájaro que ilumina otro cielo.
La bondad entera le salta en el pecho,
tiene fuego de pueblo en la mirada
y también una guitarra de mar en medio del corazón.
José Luis es un ser pasivo
y sin duda, su pluma es la de un inmenso intelectual,
le gusta caminar junto a las palomas más débiles
y desabrocharse las tristezas frente a los besos del sol.
Pepe Luis es un árbol lleno de luz y de voz,
es un hermano
y un excelente compañero en el ideal,
con certeza lo expreso al viento pocos poetas brillan como él.

Marco Tulio Del Arca
Este trabajo fue Publicado en la revista LETRAS del Centro Universitario Regional del Norte.
Año 1985

PARA
José Luis Quesada, nació un 22 de septiembre de 1948 en el Municipio de Olanchito, Honduras. C.A.

Poeta, cuentista y Pintor, considerado uno de los más sobresalientes de la Intelectualidad hondureña. Realizo estudios de filología en Costa Rica. Hombre sencillo, sensible y justo. Con solvencia en los recursos estilísticos. Domina la ironía, lo coloquial, lo amoroso y lo vivencial bajo un lenguaje intenso, vivaz, inconfundible, enfático y convincente. Su calidad es impresionante, es, a nuestra manera de pensar, un poeta dimensional de la generación del 70.

En 1981 fue premio de poesía del certamen Latinoamericana. EDUCA.

En 1985 Premio centroamericano de Poesía Juan Ramón Molina.

En 1992 Premio José Trinidad Reyes, Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
Sus trabajos han aparecido en Revistas y Antologías de muchos países.

Ha pertenecido a varios Grupos, entre ellos TAUANKA y LA VOZ CONVOCADA, taller literario de la ciudad de La Ceiba y del cual también formaron parte los poetas Marco Tulio Miro, Francisco Aquino Pérez, Julio Fonseca, José Adán Castelar, Tulio Galeas, Carlos Ramírez, Nelson Merren y el propio poeta José Luis Quesada .

LIBROS PUBLICADOS.
Porque no espero nunca más volver, 1974.
Cuaderno de Testimonios, 1981.
La vida como una guerra, 1982.
Sombra del Blanco dia, 1987.
La Memoria Posible, Antología, 1990.
El falso duende, Cuentos ,1994.
El hombre que Regresa.

..LA POESIA, LEON AZULADO...J.L. Q...

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