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Científicos analizan las posibilidades de vida en Venus

Publicado: 15 Septiembre 2020 | Visto 432 veces

Los astrónomos han encontrado una señal potencial de vida en lo alto de la atmósfera de Venus: indicios de que puede haber extraños microbios viviendo en las nubes cargadas de ácido sulfúrico del planeta.

Dos telescopios en Hawai y Chile detectaron en las densas nubes venusianas la firma química de la fosfina, un gas nocivo que en la Tierra sólo está asociado con entes orgánicos, según un estudio publicado el lunes en la revista Nature Astronomy.

Se cree que la temperatura de su superficie, de alrededor de 450 °C, es hostil incluso para los microorganismos más resistentes, y su atmósfera densa, sulfurosa y ácida ha mantenido la superficie casi completamente libre de naves espaciales visitantes.

Solo hemos podido echar un breve vistazo a su paisaje árido desde los dos módulos de aterrizaje rusos que llegaron a la superficie de Venus en la década de 1980. Por lo tanto, no es de extrañar que un informe publicado en Nature Astronomy sobre que los niveles superiores de la atmósfera de Venus contienen una molécula que es una posible señal de vida haya supuesto una especie de shock.

La molécula en cuestión es PH₃ (fosfina). Se trata de un gas tóxico altamente reactivo, inflamable y extremadamente maloliente, que se encuentra, entre otros lugares, en el estiércol de pingüino y en las entrañas de tejones y peces.

Venus 1

Está presente en la atmósfera de la Tierra solo en pequeñas cantidades, menos de unas pocas partes por billón, porque es rápidamente destruido por el proceso de oxidación. No obstante, el hecho de que esta molécula esté presente en nuestra atmósfera oxidante se debe a que es producida continuamente por microbios. Por lo tanto, se propone que la fosfina en la atmósfera de un planeta rocoso sea una señal sólida para la vida.

No debería ser estable en la atmósfera de un planeta como Venus, donde se oxidaría rápidamente a menos que, como en la Tierra, haya un suministro nuevo constante. Entonces, ¿por qué los autores del estudio buscaban fosfina en un entorno tan poco prometedor? ¿Están seguros de haberla encontrado?

Una temperatura infierno.
Los astrónomos teorizan cómo podría existir la vida en el inhóspito planeta donde las temperaturas en la superficie son de alrededor de 425 grados Celsius (800° Fahrenheit) y donde no hay agua.

“Venus es un infierno. Venus es una especie de gemelo malvado de la Tierra”, dijo Clements. “Claramente algo ha ido mal, muy mal, con Venus. Es víctima de un efecto invernadero desbocado”.

Al tratar de explicar la presencia de fosfina, la astrónoma Jane Greaves, de la Universidad de Cardiff y su equipo, utilizaron los datos de Vega y modelaron casi 100 reacciones químicas diferentes en la atmósfera para ver si podían recrear la fosfina que habían encontrado.

A pesar de hacerlo en condiciones variables (presión, temperatura, concentración de reactivo), encontraron que ninguno era viable. Incluso consideraron reacciones bajo la superficie, pero Venus tendría que tener una actividad volcánica al menos doscientas veces mayor que la de la Tierra para producir suficiente fosfina de esta manera.

La fosfina podría provenir de algún tipo de microbio, probablemente unicelular, dentro de esas gotas de ácido sulfúrico, dijeron Seager y Clements. Cuando las gotas caen, la vida potencial probablemente se seca y podría ser recogida en otra gota y reanimarse, dijeron.

¿Evidencias de vida? Solo de “química anómala e inexplicable”
Los autores no afirman haber encontrado evidencia de vida, solo de “química anómala e inexplicable”. Pero, como Sherlock Holmes le dijo al Dr. Watson: “Una vez que eliminas lo imposible, lo que quede, por improbable que sea, debe ser la verdad”.

Venus 2

La presencia de metano como señal biológica en la atmósfera de Marte todavía es objeto de acalorados debates. Puede ser que los astrobiólogos que buscan vida más allá de la Tierra ahora tengan una señal biológica atmosférica añadida sobre la cual discutir.

La Agencia Espacial Europea está considerando actualmente una misión a Venus que determinaría su historia geológica y tectónica, incluida la observación de posibles gases volcánicos. Esto ofrecería una mejor idea de los compuestos que hay en la atmósfera de Venus. El nuevo estudio debería impulsar esta misión.

Monica Grady trabaja para la Open University y es la rectora de la Liverpool Hope University e investigadora principal del Museo de Historia Natural. Ha recibido fondos del STFC y de la Agencia Espacial del Reino Unido. Sígala en Twitter @MonicaGrady

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