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Este próximo sábado Taiwan acude a las urnas

Publicado: 10 Enero 2020 | Visto 222 veces

Las elecciones que celebra Taiwán este sábado son una doble mala noticia para China: empujará los focos globales a una isla que Pekín condena a la penumbra y de ellas saldrá elegida la candidata más incómoda para la anhelada reunificación si no media una sorpresa mayúscula.

Sus 23 millones de habitantes gestionarán en las urnas el habitual dilema shakespeariano: acercarse al flotador económico de Pekín o mantener la distancia prudencial para preservar su identidad y seguridad. En otras palabras: votar al Kuomintang (KMT) o al Partido Democrático Progresista (PDP).

Todas las encuestas apuntan a la reelección de Tsai Ing-wen, líder del PDP y protagonista de un vuelco en las encuestas con escasos precedentes. Apenas un año atrás se daba por amortizada.

Varios escándalos y una gestión económica calamitosa la situaban 30 puntos por detrás en intención de voto de Han Kuo-yu. El líder del KMT acababa de asaltar la alcaldía de Kaohsiung, tradicional feudo rival, en lo que parecía un síntoma de la marea. Tsai va hoy 20 puntos por delante. ¿Qué ha pasado?.

Las elecciones se han planteado como una batalla generacional. Tsai y Han empatan en todos los segmentos de edad excepto en el comprendido entre los 20 y los 39 años, decantados en masa hacia la primera. Esos jóvenes han crecido en la independencia, carecen de los lazos afectivos de sus padres hacia China y han sido educados en el énfasis de la identidad local. Un 83% se considera taiwanés y sólo el 1% se ve chino.

Chuan Ren, treintañera y ferviente nacionalista, llegó a Pekín el pasado año huyendo de los misérrimos salarios de Taiwán. “Votaré a Tsai porque no quiero que este Gobierno tenga mucho que decir en los asuntos de mi país”, señala.

Las elecciones han provocado ásperas discusiones con su madre. “Ella piensa que el Gobierno chino está haciendo bien las cosas y que se preocupa por su pueblo, que la gente trabaja mucho y prospera, que carecen de libertad pero la seguridad es más importante. Y que si seguimos con Tsai, la economía seguirá deteriorándose y yo nunca podré volver a Taiwán para trabajar”, añade.

Las protestas de Hong Kong han enardecido a los jóvenes taiwaneses tanto como espantado a los mayores. Ese vandalismo cotidiano atenta contra el orden y la armonía confuciana. “Piensan que es innecesaria. Taiwán ha disfrutado de un proceso de democratización relativamente pacífico y muchos taiwaneses consideran que la violencia no ayuda a la democracia”, opina Wang Yeh-lih, politólogo de la Universidad Nacional de Taiwán.

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