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Rusia hace valer sus derechos sobre las riquezas del Ártico

Publicado: 12 Agosto 2015 | Visto 1067 veces

La cresta de Lomonósov es una sierra montañosa sumergida de 1.800 kilómetros de longitud, que cruza el polo Norte y divide en dos mitades de similares proporciones las heladas aguas del océano Glacial Ártico. Con sus escarpadas laderas y sus cañones cubiertos de limo, en algunos tramos llega a elevarse 3.700 metros desde una profundidad abisal de más de 4.000 metros.

Descubierta en 1948 por una expedición soviética, la cresta de Lomonosov, según sostiene Moscú, no es más que una continuación bajo el agua del continente euroasiático, una peculiaridad geográfica que Rusia ha utilizado esta semana como argumento para presentar de nuevo a la ONU una solicitud destinada a ampliar los límites de su plataforma continental en el Ártico, siguiendo el procedimiento estipulado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

«Esperamos una respuesta para el otoño; esto no es más que una renovación de la demanda que ya presentamos en el 2001», explica a EL PERIÓDICO telefónicamente Aleksándr Ignatiev, redactor jefe de la publicación especializada 'Articheskie Vedomosti'. La demanda rusa cubre «un área bajo el agua de 1,2 millones de kilómetros cuadrados», según un comunicado del Ministerio de Exteriores, y pretende garantizar el control total del país sobre los recursos naturales situados a «350 millas marinas» de la costa.

No es la primera ocasión en que Moscú realiza semejante reclamación. En el 2001, presentó idéntica demanda, sobre la cual, la comisión de la ONU para la Delimitación de la Plataforma Marina evitó pronunciarse, conminado a la parte reclamante a presentar nuevas evidencias.

Tal y como recuerda Ignatiev, esta nueva demanda se produce «después de la expedición Artika 2007», que, además del mediático acto de plantar en el fondo marino del Polo Norte una bandera rusa de titanio de 4,26 metros de altura, recogió muestras de la litosfera, la capa externa rígida de la Tierra, de una profundidad de entre 10 y 50 kilómetros.

«La estructura de la litosfera del Ártico Central corresponde a un fragmento de la litosfera del antiguo continente del Ártico, convirtiéndose en una especie de puente tectónico entre Eurasia y América del Norte», sostiene por email Vladímir Pavlenko, director del Centro de Investigación del Ártico.

«Como resultado de los hallazgos rusos, pretensiones jurídicas similares para la extensión de su plataforma pueden presentar Canadá y Dinamarca», subraya Pávlenko.

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