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Sale a luz publica como la policía francesa ubicó a los terroristas del atentado en París en noviembre del 2015

Publicado: 05 Febrero 2016 | Visto 1073 veces

Sonia es quien ayudó a las autoridades francesas a localizar a los terroristas del 13 de noviembre.

Le confirmó al canal de televisión francés BFM, que conoció a Abdelhamid Abaaoud, el "cerebro" de los ataques terroristas simultáneos que dejaron 130 muertos en la capital francesas, a través de la prima de este: Hasna, quien murió en el asalto a la vivienda en Saint Denis.

Abdelhamid Abaaoud, el "cerebro" de los ataques terroristas simultáneos que dejaron 130 muertos en la capital francesa, le confió a su prima Hasna Aitboulahcen que estaba "orgulloso" de la masacre perpetrada y que todavía no había terminado su misión ya que iba a atentar contra varios puntos del barrio La Défense en los días siguientes.

Dos días después de los atentados de los yihadistas que respondían al movimiento Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), Hasna recibió una llamada desde un teléfono con numeración belga que la dirigió paso a paso hasta una zona industrial en la calle des Bergeries en la ciudad de Aubervilliers, y le dijeron que tendría una sorpresa, que sería reencontrarse con su primo de 16 años.

Luego de estacionar el auto, un joven que según el relato de la mujer parecía "un rumano" salió de un arbusto y se acercó a ellos. "Tenía un gorro en la cabeza, zapatillas naranjas, una campera y el pelo ondulado, para mí era el rumano que pide limosnas o limpia los vidrios".

En los primeros momentos Sonia no reconoció a Abaaoud, pero luego se dio cuenta que era uno de los atacantes de París.

"¿Participaste en los atentados del 13 de noviembre?", le preguntó, a lo que el yihadista contestó: "En las terrazas del Décimo Distrito, pero no pude terminar (mi misión)".

"Pero, mataste a gente inocente", le reprochó Sonia, aunque la respuesta fue contundente: "No eran inocentes, mira lo que está pasando en Siria".

"Ustedes mataron a musulmanes", le insistió, y nuevamente encontró una contestación: "Son daños colaterales".

Luego Abaaoud narró que ingresaron como refugiados: "Francia es cero... Entramos sin documentos oficiales, vinimos varios, sirios, iraquíes, franceses, alemanes e ingleses, entramos como 90 y estamos por todos lados en Ile-de-France (Provincia de París)".

En su relato, Sonia aseguró que por lo abultada que estaba la campera del terrorista podría tener "un cinturón de explosivos".

Acto seguido, Abaaoud le solicitó a su prima que le consiga un escondite, dos vestimentas, dos pares de zapatos y que, al día siguiente cuando se encuentren, tendría que ir vestida "como si fuera europea".

"Estaba orgulloso. Dijo que había sido como ir de compras y encontrar un descuento", narró la joven.

En ese sentido, Abaaoud dijo que estaría pocos días en París para terminar su "trabajo" y después irse. "Hemos dejado muchas pistas y no hemos acabado el trabajo. Estoy aquí para asegurarme de que no haya más fallos", detalló.

A pesar de la insistencia de Sonia, Hasna no quiso llamar a la policía, por lo que a la mañana siguiente fue ella quien se comunicó al 197 (el teléfono de urgencias). La convocaron a que se dirija a la Dirección General de la Seguridad Interior.

Allí le pidieron que no le avise a nadie que estuvo, que diga que fue al cine o un restaurante.

"Al retornar a la casa, Hasna me dijo que jugó con una Kalashnikov, que fue a buscar estupefacientes, que habló con el vendedor de drogas y le contó todo, que necesitaba un lugar donde esconderse", detalló.

Nuevamente, Sonia le pidió a su amiga que denuncie a su primo. Tras varias negativas, Hasna rompió finalmente en llanto. Le contó que el jueves iban a atentar contra un centro comercial, el cuartel de policía y un jardín de infantes en el barrio de La Défense.

Sonia volvió a llamar al policía y le contó los proyectos, pero que todavía no conocía la dirección en donde se iban a esconder. Poco después pudo lograr obtener la ubicación de la vivienda, que escribió en un pedazo de papel.

Sonia reportó a las autoridades dónde se localizaba Abaaoud, junto con otros islamistas, y cuáles eran sus planes.

El 18 de noviembre, cinco días después de los ataques, las fuerzas de seguridad de Francia realizaron un fuerte operativo en el departamento de Saint Denis donde se ocultaban los terroristas y abatieron a todos, incluidos Hasna y Abaaoud.

"Cuando escuché que habían matado a Abaaoud fui la más feliz del mundo, pero cuando me enteré que Hasna también había muerto... me dijeron que era una kamikaze, pero sé que no quería morir, que la engañaron por sus sentimientos, que buscaba el afecto que nunca tuvo", explicó.

"No es una víctima del terrorismo, ella eligió ayudar a su primo, lo que quiere decir que él fue más fuerte que yo. Ella los ayudó y avaló lo que su primo había hecho, e iba a avalar lo que estaba por hacer", añadió la joven en declaraciones a BFM.

La noche del asalto Sonia fue puesta bajo custodia y estuvo 48 horas en la comisaría. Tras ese lapso de tiempo las autoridades de investigaciones le agradecieron el "gesto valiente" que tuvo, pero le prohibieron volver a su casa, y allí comenzó a tomar conciencia que estaba en peligro y que su vida nunca iba a ser la misma

"Me explicaron que tenía que cambiar de nombre, de ciudad, que se van a ocupar de mí unos policías especialistas de la protección de testigos. Yo no me esperaba todo esto, no me esperaba no volver a ver a mi familia y mis amigos. Me dijeron de cambiar todos mis hábitos. De no dar mi identidad a nadie, ni decir lo que había pasado, ni que era yo la del llamado al 197. Hay que callarse", reconoció.

Durante varias semanas Sonia cambió recurrentemente de hotel, un período en el que está aislada del mundo, solo se sentaba delante de la televisión, salía a tomar un café y a buscar la comida. "Nada más".

"Solo hubo una noche que quise ir a ver el Bataclán...", expresó.

Semanas después del hecho, Sonia fue puesta en una nueva vivienda, lejos de la anterior, pero su situación es extremadamente compleja: vive con un subsidio del Estado ya que gastó todos sus ahorros; tenía un trabajo en negro que tuvo que dejar y no puede buscar otro porque tuvo que cambiar de nombre y sus nuevos papeles no están listos todavía.

En ese sentido, contó que no se siente protegida, no tiene custodia. Sólo dispone de un número teléfono de emergencia por si estuviera en peligro. Esa es una de las razones por las que decidió hablar ante la prensa, y pidió al Estado que "cumpla con sus promesas" y que la ayude a reconstruir su vida.

"Me dijeron que era la primera vez para ellos, que yo era el primer caso, que iban a promulgar una ley al respecto. Yo lo que les pido es que me tomen en cuenta, las consecuencias que tuvo para mí y todos los gastos que tuve que hacer.

Nos hablan de apoyo psicológico, hasta el día de hoy no vi a ningún psicólogo, y si no tomo somníferos no logro dormir. El menor ruido me asusta", aseguró la joven, quien cree que "lo están esperando es que tenga una depresión y que me entregue a los terroristas".

"Aunque yo viva en la mayor precariedad, prefiero vivir así que con la muerte de personas inocentes sobre mi conciencia. Prefiero mi vida habiendo hecho lo que hice que mi vida antes de haberlo hecho", finalizó.

Luego de hacerse pública la entrevista, las autoridades francesas dijeron que Sonia podría haber incurrido en un delito de revelación de secretos, mientras que el ministro de Interior francés, Bernard Cazeneuve, dijo que la exposición mediática podría ponerla en peligro.

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